
El Ángel Exterminador
La esfera que vive en mi espejo
Algo tan profundo como el oceáno.
Extenso como mil desiertos de aire azul.
Penetrante como el octavo rayo de sol cada mañana.
Lejano, como las antípodas de mi alma manchada por el pecado.
Injusto, como la vida bailando a mi alrededor con esa manía de deshilar las esperanzas que alientan mi estima en cada uno de sus torpes pasos.
Verdadero, como la muerte inmóvil esperando paciente mi desgana.
Engañoso, como el oasis que encuentre tras el miedo vacío en su mitad de felicidad, medio lleno de infelicicidad, de extrañeza.
A veces, ausente como Dios en mis versos sucios y sin rimas.
Complicado, como la prosa automática o dictada por el fuego.
Como mi propio ego...
Mírame, dame el La natural que entone mi existencia suspendida de nubes de humo grisáceo.
-Lo que daría por poder disfrutar de Ars Magna y Miradas como se merecen. No esperéis comprenderlo.-
Extenso como mil desiertos de aire azul.
Penetrante como el octavo rayo de sol cada mañana.
Lejano, como las antípodas de mi alma manchada por el pecado.
Injusto, como la vida bailando a mi alrededor con esa manía de deshilar las esperanzas que alientan mi estima en cada uno de sus torpes pasos.
Verdadero, como la muerte inmóvil esperando paciente mi desgana.
Engañoso, como el oasis que encuentre tras el miedo vacío en su mitad de felicidad, medio lleno de infelicicidad, de extrañeza.
A veces, ausente como Dios en mis versos sucios y sin rimas.
Complicado, como la prosa automática o dictada por el fuego.
Como mi propio ego...
Mírame, dame el La natural que entone mi existencia suspendida de nubes de humo grisáceo.
-Lo que daría por poder disfrutar de Ars Magna y Miradas como se merecen. No esperéis comprenderlo.-
